Diablo® III

Vuelta a lo básico: El sistema de recursos de cada clase

Vuelta a lo básico: El sistema de recursos de cada clase

Tanto si ya estáis muy familiarizados con el reino de Santuario como si es la primera vez que jugáis a un juego de la saga de Diablo, este es buen momento para poner al día vuestros conocimientos acerca de los recursos de cada clase. La gestión de recursos como la furia (del bárbaro) o el maná (del médico brujo) será un elemento esencial de vuestra actuación, y de vuestra capacidad para abatir a los demonios y necrófagos que proliferan sin control.

Vive y deja morir

Todo énfasis es poco para transmitir la importancia de un recurso como la vida. Mientras que los muertos vivientes sigan caminando sobre el reino de Santuario, descubriréis que la eficacia de un héroe muerto es mucho más reducida. Vuestro orbe de vida se irá vaciando a medida de recibís daño, y un orbe vacío significa un héroe muerto.

Cuando estéis centrados en enviar a los esbirros del infierno de vuelta al lugar de donde proceden, os interesará buscar esferas de salud. Casi cualquier criatura puede soltar estos orbes carmesí y, si camináis sobre ellas, recuperaréis de forma instantánea un porcentaje de vuestra vida. Además, como sucedía en juegos anteriores de Diablo, podréis transportar pociones de salud en vuestro inventario. ¡Pero usadlas con moderación! Tienen un tiempo de reutilización más bien largo.

 

Bárbaro: Liberad vuestra furia

Los bárbaros son guerreros cuerpo a cuerpo curtidos en la batalla. Para sus fines, utilizan la furia como recurso y lanzan devastadores ataques cuerpo a cuerpo contra sus enemigos. Siempre que un bárbaro consigue un ataque certero, o cuando recibe un golpe de un oponente, consigue furia. Este recurso se desvanece con el tiempo si los bárbaros no pelean, de modo que por lo general os interesará aseguraros de estar en el frente de la acción para acumular furia que utilizar para habilidades más potentes. También se obtiene furia de forma continua al lanzar ataques como Porrazo y Tajo, mientras que facultades potentes como Salto ofensivo y Pisotón generan mayores ráfagas de furia. Al mismo tiempo, entre las facultades que consumen furia encontramos desde habilidades más orientadas a la defensa, como Grito amenazador, que reduce el daño de los enemigos cercanos, hasta ataques mortales, como Torbellino, que inflige un daño continuo de grandes dimensiones mientras dura la furia. Con una gestión adecuada tanto de la generación como del uso de la furia, los bárbaros pueden llegar a ser los héroes cuerpo a cuerpo más brutales del campo de batalla.

 

Cazador de demonios: El equilibrio entre odio y disciplina

Empeñados en conseguir venganza, los cazadores de demonios son adversarios ágiles que usan desde avanzadas tácticas de combate hasta directos ataques mortales. Como tales, los cazadores de demonios deben gestionar dos recursos: el odio y la disciplina. El odio es un recurso que se regenera a gran velocidad y se usa para alimentar una serie de facultades ofensivas del cazador de demonios en el calor de la batalla, mientras que la disciplina se regenera en el tiempo de forma mucho más lenta, y permite el uso de habilidades tácticas cuando llega el momento adecuado de controlar a los contrincantes. Por ejemplo, una habilidad de odio como Boleadora envuelve al objetivo y poco después explota e infligir mucho daño en el área de efecto. Por otro lado, gracias a un entrenamiento exhaustivo y una preparación meticulosa, los cazadores de demonios usan la disciplina para habilidades que les permiten mantenerse a distancia de sus enemigos o tenderles una trampa. Cortina de humo, una habilidad adecuada para los cazadores más disciplinados, os permite desvaneceros durante un corto periodo de tiempo, y su uso requiere el gasto de un porcentaje de disciplina. Los cazadores de demonios pueden usar su odio contra los condenados para infligir daño directo, y la disciplina, en las tácticas de combate, para atraerlos hacia trampas bien diseñadas y darles caza sin piedad hasta mandarlos de vuelta a los Infiernos Abrasadores.

 

Monje: En sintonía con el espíritu

De formar similar a los bárbaros, los monjes destacan en el combate cuerpo a cuerpo. No obstante, a diferencia de los bárbaros, los monjes no se benefician de los golpes de sus enemigos, y no se pueden permitir recibir tanto daño. Sin embargo, el monje puede usar el espíritu para liberar una serie de ataques relámpago, y cuenta con habilidades defensivas orquestadas con precisión, hasta el punto de la convertirse en un arte. El espíritu se genera con el uso de ataques cuerpo a cuerpo y de varias facultades especiales específicas, y no se degenera hasta que se utilice una habilidad con consumo de espíritu. Esto permite la existencia de potentes y poéticos combos, que a menudo dejan a los monstruos perplejos al exhalar su último suspiro. Por ejemplo, el espíritu se puede usar para activar el místico Golpe heptagonal, que os permite desplazaros deprisa de un enemigo a otro y lanzar siete fluidos pero demoledores ataques. También hay habilidades que sirven para generar espíritu. Puños de trueno es una de ellas: una serie de puñetazos a velocidad de vértigo que infligen daño de rayos a los enemigos y tienen probabilidad de interrumpir los ataques enemigos. Dentro del espíritu del monje se encuentra un auténtico héroe letal.

 

Médico brujo: Acceso al maná

Los médicos brujos tienen el perfil clásico de un taumaturgo. Se valen del vudú y de las viles criaturas que invocan para mantener a los enemigos a cierta distancia, y los masacran en el proceso. Como médicos brujos, sois auténticos ejércitos de un solo hombre, y usáis el maná para invocar a grotescos seres animados que os ayudan en el combate. El maná se regenerará por sí mismo de forma paulatina, pero los médicos brujos también tienen habilidades clave diseñadas para rellenar sus reservas, como los hechizos como los de robo de maná o espíritu (que se combinan con potentes habilidades pasivas), que pueden devolver maná siempre que se lanzan. Además de invocar esbirros, el maná alimenta las implacables habilidades dañinas y magia evasiva defensiva a vuestra disposición. Bomba de fuego, por ejemplo, lanza una calavera explosiva, que inflige un daño de área de efecto sustancial a los enemigos que se encuentran dentro de su radio expansivo. Además, un hechizo como Aterrorizar se puede usar para hacer que los enemigos huyan despavoridos durante un breve periodo de tiempo. Lo que es más, las facultades defensivas y ofensivas se pueden combinar en hechizos devastadores como Confusión colectiva, que provoca paranoia en los adversarios y puede llevarlos a atacarse entre sí. Gracias al uso del maná, los médicos brujos son los proveedores definitivos de magia indeseable, lo que les da la satisfactoria oportunidad de sembrar el caos en el campo de batalla.

 

Mago: El control sobre el poder arcano

De forma similar al médico brujo, los magos son poderosos usuarios de la magia y destruyen a los malhechores, a menudo desde la distancia. A diferencia del médico brujo, sin embargo, el magos se apoyan menos en criaturas invocadas, y no lanzan hechizos malvados/viles ni utilizan maná. En lugar de esto, el mago acude al poder arcano para el uso de hechizos de diversas disciplinas. El poder arcano es un recurso que se regenera con rapidez y permite el lanzamiento de hechizos como Rayo de hielo, que proyecta un haz de hielo que arremete contra el primer enemigo al que golpea con reiterado daño de frío, a la vez que ralentiza su movimiento y su velocidad de ataque. El poder arcano alimenta a hechizos defensivos como Armadura de energía, que aumenta vuestra defensa durante un corto periodo de tiempo a cambio de reducir vuestro poder arcano máximo mientras dura su efecto. Hay otros hechizos que se pueden usar gracias al poder arcano y que permiten a los magos escapar, o mantenerse a salvo del alcance de los condenados. Por ejemplo, Teletransporte os permite saltar a través del éter a la ubicación elegida, mientras que Burbuja temporal invoca una burbuja de discontinuidad temporal que ralentiza el movimiento y la velocidad de ataque de los enemigos y sus proyectiles. Siempre en sintonía con las fuerzas arcanas de su reino, los magos dominan a sus contrincantes con hechizos letales, un despliegue de magia etérea que mantiene a los villanos a una distancia segura, y con elegantes defensas que mitigan en clave mística el daño recibido.

 

Maximizar la devastación

Aunque las reglas fundamentales de cada recurso estén escritas en piedra, La forma estratégica de gastarlos se puede modelar en gran medida, gracias a habilidades pasivas, que pueden alterar de forma drástica la rapidez y eficacia con la que se generan y regeneran vuestros recursos. Con el uso de habilidades específicas, además de las casi ilimitadas combinaciones que ofrecen las runas de habilidad, podéis refinar el poder de vuestro personaje mediante la gestión y el control de los recursos. Ahora la decisión está en vuestras manos. Seleccionad vuestra clase favorita y aprended a maximizar las ventajas de los recursos de que disponéis para convertiros en un héroe de increíble poder y un enemigo letal de las fuerzas de la oscuridad.

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