Para moverte, sitúa el cursor del ratón en el punto al que quieres ir, haz clic con el botón izquierdo y tu personaje se dirigirá hacia allí, evitando todos los obstáculos. También puedes mantener pulsado el botón del ratón para moverte, o arrastrar el ratón para cambiar de dirección.
Santuario es un mundo inmenso y encontrarás muchas cosas con las que interactuar. Para ver si puedes interactuar con un elemento, pasa el cursor del ratón por encima. Si el elemento aparece resaltado, entonces haz clic sobre él para interactuar con dicho objeto.
Eso es todo. De esta forma puedes interactuar con objetos tales como puertas, verjas y arcones del tesoro. Puedes recoger objetos al hacer clic sobre ellos. Si encuentras personas con las que quieres conversar, al hacer clic sobre ellas podrás hablar con ellas y oír lo que tengan que decir.
Clic. Clic. Clic.
No obstante, los habitantes más peligrosos de Diablo III no se quedarán quietos esperando a que hagas clic sobre ellas.
El combate es el corazón palpitante de Diablo III. En tu travesía por embrujados cementerios, abrasadores desiertos y otros peligros lugares que encontrarás a lo largo de tus aventuras, te perseguirán monstruos surgidos de entre las sombras que se lanzarán sobre ti en enjambres y excavarán bajo tus pies. A veces los oirás en la oscuridad antes de que te ataquen, y muchos te perseguirán si huyes.
Haz clic sobre un monstruo y, por defecto, tu héroe golpeará o disparará contra él, según tengas equipada un arma de combate cuerpo a cuerpo o a distancia.
Si alcanzas al monstruo, le harás un daño basado en el arma que tengas equipada y tu nivel (puedes ver el daño que harás de media en la página de inventario, la tecla “l”, por defecto).
Cuando ataques a un monstruo, verás una barra roja sobre su cabeza: esta es la salud del monstruo, una presentación visual del daño que puede sufrir antes de explotar violentamente o colapsarse en un charco rojo a tus pies.
Cuando la barra se reduzca desde su estado lleno (rojo) a vacío (negro), el monstruo estará muerto. Si ves la mitad superior de su torso arrastrándose hacia ti, con sus garras intentando alcanzar tu cuello, entonces no está muerto.
En el centro de la parte inferior de la pantalla, verás una barra compuesta de pequeños cuadrados. Esta es la barra de acción.
La barra de acción contiene tus habilidades activas, poderes específicos de tu clase que te ayudan a matar demonios más rápido o permanecer con vida más tiempo.
También muestra potentes objetos, como las pociones de curación (la tecla “Q”, por defecto). El uso inteligente de estas habilidades y objetos representará la diferencia entre la vida y la muerte en las batallas más duras.
El uso de las habilidades de tu barra de acción se activan presionando la tecla numérica o el botón del ratón correspondiente (que aparece bajo el icono de la habilidad). Para más información sobre el uso de las habilidades de la barra de acción, lee la sección de habilidades.
Vida, habilidades activas, poción, botones del menú y fuente de clases.
A la derecha de la barra de acción verás otros iconos:
Portal de la ciudad: Hacer clic en el botón del círculo azul (la tecla “T”, por defecto) invocará lentamente un portal para regresar a la seguridad de tu campamento o de la ciudad. El portal funciona en ambas direcciones, por lo que puedes volver a la naturaleza o a la mazmorra que hayas abandonado después de terminar tus asuntos en la ciudad. Desbloquearás la habilidad del portal de la ciudad al principio del Acto I. Solo se puede abrir un portal al mismo tiempo y existen algunas áreas en las que no se puede crear un portal.
Habilidades : Hacer clic en la espada (la tecla “S”, por defecto) abrirá tu ventana de habilidades, donde puedes seleccionar y ver tus habilidades. Puedes encontrar información adicional sobre tus habilidades en la sección de habilidades.
Inventario: Hacer clic en la silueta (la tecla “I”, por defecto) abrirá tu ventana de inventario. Tu inventario contiene el botín que has adquirido en tu viaje, tanto los objetos que tienes equipados como los que estás transportando. Puedes encontrar más información sobre tu inventario en la sección de inventario.
Búsquedas y diario: Hacer clic en el cáliz (la tecla “J”, por defecto) abrirá tu diario de búsquedas, que contiene una lista de tus tareas activas y un diario que describe las criaturas y personas que has encontrado. Puedes encontrar más información sobre tu diario y tus búsquedas en la sección de búsquedas.
Menú del juego : Por último, hacer clic en el icono del ordenador (la tecla "Esc", por defecto) abrirá el menú del juego, donde podrás ver y cambiar ajustes fuera del juego.
En Diablo III, cada héroe cuenta con un poder inmenso: increíbles músculos, velocidad, resistencia o inteligencia que les permiten desafiar a la oscuridad. Estas cualidades básicas se denominan atributos, números que representan lo poderoso que es un héroe en su área de especialización. Aquí tienes un breve resumen de los atributos heroicos de Diablo III:
Todas las clases poseen estos atributos, pero según tu estilo de juego podrás centrarte en unos más que en otros.
Por ejemplo, si te dedicas a entrar y salir del combate lanzando golpes rápidos en vez de enfrentarte cara a cara con tus enemigos, puedes preocuparte más por el daño y menos por la vitalidad. ¿Para qué aumentar tu salud si nunca te alcanzan, no?
Los atributos aumentan automáticamente al subir de nivel. Te harás más fuerte al destruir enemigos y avanzar en el juego. Además, muchos elementos de equipo que encontrarás están encantados para otorgar bonificaciones especiales a los atributos cuando los tengas equipados. Elige tu equipo para potenciar los atributos más importantes para ti.
Puedes ver tus atributos en cualquier momento desde la página de inventario (la tecla “I”, por defecto).
Diablo III no termina al completar el último acto. Tras superar Diablo III dificultad Normal, desbloquearás un nuevo nivel de dificultad con el que podrás continuar el juego: la dificultad Pesadilla. Si eres lo bastante afortunado y astuto para superar el juego en Pesadilla, desbloquearás la dificultad Infierno. Si logras superar el Infierno... el Averno te espera.
Puedes traspasar tus personajes (y todos sus niveles, habilidades, poderes y equipo) al nuevo nivel de dificultad, pero eso no significa que puedas aplastar demonios indefensos. Usar a tu personaje preexistente en el nuevo nivel de dificultad es necesario. Es una rama rota en unas arenas movedizas. Necesitarás todas las ventajas posibles solo para permanecer con vida.
En los modos Pesadilla e Infierno (y más allá), seguirás subiendo de nivel y encontrando conjuntos de objetos, gemas, runas de habilidad, pociones, armaduras y armas solo disponibles en estos niveles. A medida que tu poder aumenta, también lo hará el de tus enemigos
Puedes encontrar más información acerca de los niveles de dificultad en la sección de dificultad del juego.
Puedes crear un personaje incondicional en la pantalla de creación de personajes después de llegar al nivel 10 con cualquier héroe de Diablo III. Los personajes incondicionales empiezan a jugar a Diablo III en dificultad Normal y avanzan por los niveles de dificultad siguientes, igual que los personajes "normales", pero se diferencian de los personajes normales en un aspecto crucial:
SI TU PERSONAJE INCONDICIONAL MUERE, ESE PERSONAJE ESTÁ MUERTO PERMANENTEMENTE. Nunca podrás volver a jugar con él. La única forma de jugar "con éxito" con un personaje incondicional: no morir.
Los personajes incondicionales tienen acceso a una casa de subastas basada en oro específica, pero no pueden comprar o vender objetos a personajes no incondicionales. No pueden usar la Casa de Subastas basada en dinero real. Los personajes incondicionales solo pueden compartir los objetos de su alijo con otros personajes incondicionales de tu cuenta.
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