Avance sobre las mazmorras del parche 4.3. Segunda parte: Pozo de la Eternidad

Avance sobre las mazmorras del parche 4.3. Segunda parte: Pozo de la Eternidad

Continúa desde la primera parte: Fin de los Días.

Pozo de la Eternidad

Hace diez mil años, la capital de los elfos de la noche, Zin-Azshari, era una metrópolis espléndida y llena de vida. Zin-Azshari, situada a las orillas del Pozo de la Eternidad, fue el lugar elegido por los aristocráticos Altonato para abrir su primer portal al Vacío Abisal e invitar a la Legión Ardiente a invadir Azeroth. Bajo las órdenes de la reina de los elfos de la noche, Azshara, ahora los Altonato vierten su energía al portal, como preparación para la terrorífica y gloriosa entrada del titán Sargeras.

Ahora que cuenta con un portal abierto al pasado, Nozdormu transportará a los jugadores al palacio de Azshara, donde seréis testigos de uno de los sucesos más catastróficos de la guerra de los Ancestros, que tuvo lugar hace 10.000 años. Mientras ayudáis a una Tyrande y un Illidan mucho más jóvenes a luchar contra los Altonato y la Legión Ardiente, los jugadores tendréis que robar el Alma de Dragón que se alza sobre el Pozo. Para recuperar el Alma de Dragón, deberéis vencer antes a varios letales enemigos, porque los magos más poderosos de Azshara están inmersos en rituales y vierten su energía mágica a las turbulentas profundidades del Pozo.

Pasajes de la guía de mazmorras

Peroth'arn: Como muchos de sus compañeros Altonato, Peroth'arn juró lealtad al corrupto Xavius a cambio de regalos de demoníaco poder. Como maestro de la magia maligna y receptor de la maldición de los sátiros, Peroth'arn se alza en el exterior del palacio de Azshara para defender a la Legión Ardiente, listo para destruir a aquellos que pretendan interrumpir la entrada a Azeroth del titán oscuro, Sargeras.

Azshara: Los cánticos sobre la belleza, la majestuosidad y el poder de la reina Azshara son innumerables, pero fue su vanidad la que llevó a los Altonatos a invocar a la Legión Ardiente. Ahora supervisa cómo sus magi de mayor confianza activan el portal por el que harán que Sargeras acceda a Azeroth; sin preocuparle que la llegada del titán oscuro suponga la muerte de multitud de sus servidores.

Mannoroth y Varo'then: Varo'then, jefe de la guardia personal de la reina Azshara, y Mannoroth, el señor del foso cuya sangre corromperá a la totalidad de la raza de los orcos, se encuentran en la última línea defensiva, haciendo frente a aquellos que pretenden evitar la entrada de Sargeras a Azeroth. Tanto Tyrande como Illidan han luchado con valentía hasta el momento, pero el destino de Azeroth se decidirá en los mismísimos ladrillos del Pozo de la Eternidad.

La tarea que tenéis entre manos requiere una ejecución impecable. Para que Thrall y los dragones Aspectos puedan enviar a los héroes de la Horda y la Alianza a vencer a Alamuerte, deberéis robar el Alma de Dragón desde un pasado lejano. No obstante, los trágicos eventos que sucedieron en el Pozo de la Eternidad habrán de tener lugar, y darán paso al Gran Cataclismo, la creación de La Vorágine, y la pérdida de incontables vidas.

Seguid atentos para no perderos la tercera parte de nuestro avance sobre las mazmorras del parche 4.3: Hora del Crepúsculo.

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