Alianza

Mucho tiempo antes de que el titán caído, Sargeras, liberase su demoníaca Legión en Azeroth, fijó su torva mirada en el mundo de Argus y en sus inteligentes habitantes, los eredar. Convencido de que esta raza dotada para la magia sería un elemento crucial en su oscuro objetivo de acabar con toda la creación, Sargeras se puso en contacto con los tres líderes de los eredar: Kil’Jaeden, Archimonde y Velen; y les ofreció conocimiento y poder a cambio de su lealtad..

Solo Velen se abstuvo, ya que había tenido una visión. En ella, su pueblo se transformaba en horribles demonios; y engrosaba las filas de la Legión ardiente de Sargeras: un ejército de maldad inefable que creció enormemente y diezmó la vida en innumerables mundos. Con la ayuda de los naaru, seres de energía benévola que decidieron combatir la cruzada nihilista del titán caído, Velen reunió a otros eredar que pensaban como él y escaparon de Argus por muy poco. Desde entonces, estos renegados se hacen llamar los draenei, o los “exiliados”.

La huída de los draenei de Argus y su desagradecido rechazo de la oferta de Sargeras enfureció profundamente a Kil’Jaeden, que apreciaba a Velen como a un hermano. Movido por la venganza, Kil’jaeden lideró los ejércitos de la Legión en una persecución implacable de los draenei a lo largo y ancho del cosmos. Con el tiempo, Velen y su atribulado pueblo eludieron a sus perseguidores y encontraron refugio en un mundo remoto que denominaron Draenor, o el “Refugio de los exiliados”. Los draenei, que recibieron instrucción de los naaru en la senda de la Luz, desarrollaron una sociedad extraordinaria en su nuevo hogar; y conocieron a los clanes chamanístico orcos nativos de Draenor.

Pero la existencia pacífica de los draenei no duró. Tras descubrir el hogar de los renegados, Kil’Jaeden corrompió a los nobles orcos, transformándolos en una única y sanguinaria fuerza de destrucción: la Horda. Cegados por la rabia, los orcos causaron estragos entre los draenei, masacraron a más del ochenta por ciento de la raza y forzaron a Velen y a otros supervivientes a esconderse. Además muchos de los draenei se transformaron en unos seres inferiores conocidos como los krokul, o los “quebrados”, tras ser expuestos a la energía vil de los brujos orcos. Décadas después de la campaña genocida de la Horda, el chamán Ner’zhul abrió portales mágicos por todo Draenor, y la tensión mágica resultante desgarró el agonizante mundo.

Tras el desastre, lo que quedó de Draenor, conocido a partir de entonces como Terrallende, se convirtió en un campo de batalla en el que la Legión Ardiente y otras facciones se disputan el control del territorio desolado. Para escapar del creciente caos, Velen y un grupo de sus seguidores se apropiaron de El Exodar, una estructura satélite de la fortaleza dimensional de los sorprendentes naaru conocida como El Castillo de la Tempestad. Los draenei emplearon esta estructura para abandonar Terrallende y salir en busca de nuevos aliados, más tarde aterrizaron forzosamente en el mundo de Azeroth.

Inspirados por los heroicos relatos de la Alianza y de sus victorias frente a la Legión, los draenei buscaron y juraron lealtad a esta valerosa facción. Poco tiempo después, Velen y sus nobles refugiados tuvieron un papel clave a la hora de alentar la invasión de Terrallende por parte de la Alianza con el fin de desbaratar la funesta actividad de la Legión. Armados con su fe inamovible en la Luz, los draenei se aventuraron hasta su antiguo hogar, sacudido ahora por la batalla, como férreos miembros de la Alianza y derrotaron a sus antiguos rivales demoníacos.

El regreso a Terrallende proporcionó a muchos de los draenei la oportunidad de retomar el contacto con aquellos de su especie que se quedaron atrás. Algunos de los miembros de la raza de Velen decidieron reconstruir su sociedad en esa tierra desolada, pero la mayoría de los draenei permanecieron en Azeroth, ratificando su juramento de fidelidad para con la Alianza. Recientemente, Velen tuvo una visión atroz relacionada con la guerra entre las fuerzas de la luz y de la oscuridad que tendría lugar en Azeroth. Por lo que los draenei y su sabio líder se están preparando para enfrentarse con valentía a la sombra que, según creen, se acerca con premura.

Zona de inicio:Isla Bruma Azur
Situada más allá de la costa norte de Kalimdor, la Isla Bruma Azur es el hogar de los draenei, refugiados que huyeron de Terrallende a bordo de una enorme nave dimensional llamada El Exodar. Cuando los draenei se estrellaron en Azeroth, los poderosos cristales de su nave se desperdigaron por la Isla Bruma Azur, provocando grandes cambios en la flora y la fauna en las inmediaciones de los escombros. Tras su desafortunado aterrizaje, los draenei trabajaron sin descanso en busca de supervivientes y con el fin de arreglar cualquier daño provocado en la isla por causa de su desastrosa llegada. Desde entonces, los draenei se quedaron en la isla y establecieron los restos de El Exodar como su base de poder. Tras sufrir una larga y ardua historia de exilio, los draenei tienen la determinación de entregar sus vidas en defensa de la Isla Brisa Azur.
Ciudad capital:El Exodar
En una ocasión, un grupo de draenei utilizó una estructura satélite del imponente Castillo de la Tempestad, la nave dimensional conocida como El Exodar, para escapar de su peligroso hogar en Terrallende. Tras salir del desolado mundo de los draenei, El Exodar apareció sobre el norte de Kalimdor cuando una espectacular explosión desgarró los cielos. La gran nave impactó sobre las costas de la Isla Bruma Azur, que se convirtió desde entonces en el hogar de los draenei refugiados provenientes de Terrallende. Tras su dramático aterrizaje, los draenei han utilizado los restos de El Exodar con gran éxito, transformándolos en una base de operaciones para su actividad en Azeroth.
Montura racial:Elekk
La reciente llegada de diferentes razas a Terrallende, en particular los etéreos, se ha reflejado en un aumento de la caza de los elekks, naturales de Nagrand, por sus valiosos colmillos. Pero además de ser objetivo de caza, estas enormes bestias tienen también gran valor por su capacidad para actuar como monturas. Cuando los draenei huyeron de Terrallende a bordo de El Exodar, se llevaron con ellos algunas especies, entre ellas: elekks domesticados. Tras el aterrizaje en Azeroth, estas criaturas de grandes colmillos jugaron un papel importante a la hora de ayudar a los draenei a establecerse en su nuevo y desconocido hogar. A pesar de que muchas de las bestias salvajes nativas de Azeroth han servido de monturas fiables para otras razas, los draenei siguen prefiriendo a los dóciles aunque implacables elekks por encima de cualquier otra bestia.
Líder:Profeta Velen

El sabio profeta Velen, junto con Kil'jaeden y Archimonde, reinó sobre la raza eredar en el mundo de Argus. Sin embargo, al contrario que sus hermanos, Velen tenía el don de ver sucesos antes de que ocurriesen. Así, poco después de que el titán oscuro, Sargeras, se dirigiera a los tres líderes con ofertas de conocimiento y poder, Velen tuvo una visión en la que su gente acababa formando parte de la demoníaca Legión Ardiente. Mientras que Kil'jaeden y Archimonde se aliaron rápidamente con Sargeras, Velen reunió a otros eredar suspicaces y halló refugio en el mundo de Draenor con la ayuda de la enigmática raza naaru.

No hace mucho, un grupo de draenei se asentó en Azeroth con la esperanza de poner fin a los perversos actos de la Legión en Terrallende. Velen percibió un gran valor en la Alianza, y tanto él como sus seguidores se comprometieron con tan noble facción. La reforzada Alianza ayudó entonces a los draenei a recuperar lo que les había arrebatado la Legión. Más recientemente, Velen usó el corazón de un naaru caído para santificar la contaminada Fuente del Sol de los elfos de sangre, transformando ese manantial sagrado en una fuente de energía Sagrada y Arcana. Si bien las fuerzas de la Legión en Terrallende han disminuido considerablemente y se ha hecho retroceder a la invasión demoníaca de Azeroth, Velen sigue temiendo una inminente guerra entre la Luz y las Sombras.

Características raciales de los draenei
Ofrenda de los naaru

Los draenei están bendecidos con una habilidad de sanación que puede restaurar su salud y la de sus aliados.

Resistencia a las Sombras

Los draenei tienen una resistencia natural a la magia de Sombras.

Presencia heroica

Fuertes y confiados, los draenei reciben un ligero bonus en su estadística principal.

Tallar gemas

Los talentosos draenei reciben un bonus a su habilidad de joyería.

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