Guarida de Magtheridon

Tras la llegada a Terrallende de la Legión, Magtheridon controlaba la casi totalidad del territorio, a excepción de unos pocos rincones. Sin embargo, Illidan y sus aliados le pillaron desprevenido cuando conquistaron el Templo Oscuro. Muchos creyeron que Magtheridon había muerto durante el ataque. No obstante, se descubrió que la sangre de Magtheridon podía usarse para corromper a los orcos. Derrotado y gravemente herido, el señor del foso fue arrastrado hasta la Ciudadela del Fuego Infernal.

Atado con cadenas tanto físicas como mágicas, Magtheridon sobrevivió, herido al borde de la muerte y drenado de su sangre cada día a manos de los esbirros de Illidan. De su sangre manchada ha surgido un nuevo ejército de bárbaros y viles orcos.