Entre las agujas ornamentadas y las encantadas calles de Dalaran, una oscura presencia se mueve dentro de las imponentes paredes del Bastión Violeta. La torre, usada desde antaño para contener las amenazas contra la ciudad y vigilada con diligencia por el Kirin Tor, retiene hileras de presos terribles. Sin embargo, un ataque repentino ha puesto a prueba la integridad del bastión, poniendo en peligro a todos los que se encontraban fuera de las murallas de la prisión.

Usando la mazmorra como medio por donde entrar a la ciudad, Malygos y su Vuelo Azul han comenzado a diezmar las defensas del Bastión Violeta, ansioso por recuperar el dominio Arcano sobre Azeroth. Sólo quedan las valientes almas de aquellos que protegen la prisión entre la persistente existencia de Dalaran y la total aniquilación de la ciudad.