Los ecos de una venganza insatisfecha resuenan en la antigua capital de la tribu Amani, Zul'Aman. A pesar de que los trols Amani acudieron al llamamiento a las armas de su señor de la guerra, Zul'jin no pudo lograr su objetivo de devolverle al imperio su antigua gloria. Allí donde él fracasó, triunfará la tribu Zandalar. Si nada se interpone en su camino, las tribus unidas reclamarán sus tierras y disfrutarán infligiendo un castigo despiadado.

Rebosante de odio contra sus antiguos enemigos de la Alianza y de rencor hacia sus anteriores aliados de la Horda por haber preferido unirse a los elfos de sangre, Zul'jin reunió un ejército de trols y selló el poder de los dioses animales Amani en su guerrero más fuerte con el propósito de vengarse.

Zul'jin fue asesinado y su ejército esquilmado, pero la poderosa magia que inundó Zul'Aman aún persiste. Ahora, junto con algunas otras tribus, los trols Zandalar, azotados por el Cataclismo, han llegado a ver Zul'Aman como un símbolo de salvación para su pueblo. Han viajado hasta los bosques antiguos para ver el plan de Zul'jin hecho realidad; y, con él, el alzamiento de un imperio trol unificado, imbuido del poder de los dioses y preparado para reclamar su dominio sobre todo Azeroth.