Verde y negro [Relato, 5ª parte]

Juego de Rol
Varias cosas:

- Cuando comencéis a leer os recomiendo poneros esta música:

http://youtu.be/2Sq1ezByPZ4

- Os pongo aquí las otras partes de la serie de relatos que estoy escribiendo:
Amarga Velada (1ª Parte): http://eu.battle.net/wow/es/forum/topic/9952055505
Arena (2ª Parte): http://eu.battle.net/wow/es/forum/topic/10118802494
Mi futuro (3ª Parte): http://eu.battle.net/wow/es/forum/topic/10302400278
Flechas y contratos (4ª Parte): http://eu.battle.net/wow/es/forum/topic/10494841181

- Poco a poco estoy consiguiendo que todo coja un poquito más de forma, ya tengo pensadas muchas cosas y todo es cuestión de plasmarlas bien. Muchas gracias por leer y las críticas constructivas son bienvenidas =)

______________________________Verde y negro_____________________________

-Lo sabe' ¿no?

-Lo sé muy bien.

Una elfa de sangre y un trol se acercaban con sigilo a las ruinas del Cobertizo Montocre, donde antaño los crepusculares habían saqueado y destruido todo hogar, como había ocurrido en gran parte de las Tierras Altas Crepusculares. Los pasos de los dos individuos apenas se escuchaban en la fría noche donde solo se oían sus suaves susurros acompañados del sonido de las ratas correteando por los restos de las construcciones enanas.

-¿Dónde es? Apena' veo nada con esta oscuridad.

-Es en la casa que aún conserva un adorno de madera en su tejado. Tiene forma de cabeza de grifo.

-Creo que e' esta de la derecha.

Los dos asesinos se acercaron a la destruida casa que encajaba con la descripción que le indicaba una carta llegada hacía unos días. Apenas se podía entrar en la antigua morada enana: varios tablones de madera habían caído por la entrada y la tierra se había amontonado con el tiempo por la pequeña sala que daba paso a unas escaleras que bajaban al sótano de la casa.

-¿Te fías? -preguntó la elfa de sangre mirando al trol. Su cara ya volvía a retomar la belleza de su pasado: apenas tenía símbolos de que había sido calcinada en una misión casi suicida.

-No -contestó Za'ol con una sonrisa llena de dientes picados. Se agachó antes de bajar las escaleras y sacó dos piedras y una antorcha. Chasqueando las dos piedras, prendió fuego a la parte superior de la antorcha y la zarandeó para avivar el fuego. Miró a los ojos de su acompañante antes de bajar. No se esperaban nada bueno.

La madera de las escaleras crujía ante los pasos del trol, impidiendo que pudiera bajar con sigilo. Aun así, tanto él como Lathen estaban concentrados en escuchar cualquier sonido que proveyera peligro, como alguien abalanzándose sobre ellos. Al llegar al sótano, ambos se sorprendieron al ver que no era un lugar demasiado amplio. La antorcha que llevaba Za'ol bastaba para iluminar de sobra todo lo que allí había: mesas vacías llenas de manchas de sangre y un espeso líquido verde y estanterías repletas de instrumentos de combate. Las distintas armas de filo se amontonaban, algunas bastante limpias y otras embadurnadas en sangre, dando un aspecto siniestro al lugar, donde también había otra mesa llena de frascos, vasos, botellas con líquidos de distintos colores y pergaminos garabateados en una especie de código extraño. Al fondo, había una pequeña chimenea sin restos de cenizas pero repleta con más manchas de color verde y otras de color negro.

-¿Y esto? -preguntó Lathen paseando sorprendida por el sótano.

-Será el lugar donde él guarda sus cosa'. Es raro, podrían descubrirlo si pasa demasiao' tiempo aquí -contestó el trol colocando la antorcha en un hueco de una de las destrozadas columnas que soportaban el sótano de piedra.

El sótano presentaba un aspecto mohoso y las piedras con las que estaba construido estaban completamente resquebrajadas. Lathen se acercó a una mesa que estaba repleta de manchas para inspeccionarla. El líquido rojo era, indudablemente, sangre. La sustancia de color verde tenía un aspecto ponzoñoso y virulento, semejante al veneno a primera vista.

-¿Es una sala de torturas? Este líquido verde parece ser...

-No es veneno. No del todo.

Ambos intrusos se giraron con brusquedad al escuchar una voz grave proveniente de la entrada del sótano. Allí se encontraba el que los había hecho venir: un no-muerto ataviado como siempre con su indumentaria de asesino, un pañuelo negro tapándole gran parte de la cara y un pelo verde y enmarañado.

-Recibimo' la carta -dijo el trol mirando fijamente al renegado. Al más mínimo movimiento estaba preparado para atacar.

-Obvio, no creo que llegarais aquí por casualidad -respondió secamente Dizlain. Los miraba sin temor, sin miedo a que pudieran intentar matarlo de un momento a otro.

-Sabemos que vas detrás de nosotros.

Lathen se cruzó de brazos y esperó respuesta del no-muerto. Ante cualquier signo de ataque por parte de él tanto ella como el trol estaban listos para combatir.

-¿Y eso? -preguntó Dizlain mientras se apartaba el pañuelo de la cara, dejándoselo colocado alrededor del cuello. Aunque aún tenía un rostro bien conservado su mentón se encontraba parcialmente podrido.

-No no' tome' por !@#$% -respondió Za'ol sonriendo levemente.

El ambiente se podía cortar con un cuchillo. Las llamas de la antorcha crepitaban mientras iluminaban el extraño lugar donde los recién llegados se miraban esperando una reacción del renegado para empezar a atacar.

-No tengo intención de mataros. Si así lo hubiese querido lo hubiera hecho antes de que os acercarais aquí.

-No podemos confiar en tus palabras -añadió con dureza la elfa.

-Lo sé, somos asesinos. Podría estar mintiéndoos con descaro para acabar con vosotros al mínimo despiste. Más de una vez lo he hecho pero no lo haré con vosotros -puntualizó Dizlain con seriedad.

-¿Nos tienes por tus amigos o algo así?

-No, os tengo por lo que sois. Y sois como yo.

Za'ol se rascó la barbilla mirando al renegado y a la elfa. Empezaba a entender por donde iban las palabras del no-muerto.

-No te entiendo -respondió Lathen con serenidad.

-Se refiere' a...No recuerdo bien el nombre ¿Honor entre...? -musitó dubitativo el trol.

-Honor entre ladrones -contestó Dizlain mirándole y sonriendo levemente.

-¿Qué?

Lathen se encontraba desconcertada. No entendía de que hablaban los otros dos presentes de la sala y empezaba a ponerse nerviosa. Dizlain se apoyó contra la pared y cruzó los brazos mientras Za'ol relajaba su postura y miraba a la elfa, explicándole por qué el renegado no tenía intención de asesinarlos.

-El Hono' entre ladrone' es una forma de vida o norma que solíamo' tener los ladrones, pícaros, asesinos o como quiera' llamarlo -explicó Za'ol- Alguien que de verdad pertenezca a este gremio nunca en su vida mentirá, traicionará o asesinará a alguien que se le reconozca como dentro de él. Esta norma ha sio' algo olvidada con el tiempo, ocasionando una decadencia en nuestro oficio y compañerismo, si se le puede llama' así. En el fondo, sospechaba que Dizlain era uno de los poco' que respetaba todo esto.

-¿Por eso me obligaste a venir sin apenas guardarnos las espaldas? -preguntó la elfa indignada mientras miraba al trol.

-Se' -afirmó Za'ol sonriendo con culpabilidad.

Dizlain se acercó a otra columna del sótano y encendió una antorcha mientra Lathen suspiraba y miraba al trol con reproche. La sala quedó menos sumida en la penumbra, iluminando cálidamente el extraño y tétrico lugar.

-Sigo sin fiarme -dijo la elfa de sangre mirando fríamente a los ojos verdes del renegado.

-No esperaba menos -añadió Dizlain colocando sus dagas en una mesa cercana y extendiendo sus manos hacia la elfa en señal de que no portaba ningún arma- Ahora se supone que estoy en desventaja.

La elfa lo escudriñó con sus ojos y suspiró, volviendo a cruzarse de brazos y mirando hacia un lado.

-¿Po' qué nos has traio' hasta aquí? ¿Qué e' este lugar? -preguntó el trol mirando con curiosidad a su alrededor.

-Es donde guardo mis pertenencias, mi pequeña base oculta, por así decirlo -respondió el no-muerto mirando también alrededor- Armas de asesinato, venenos ponzoñosos, experimentos con brebajes...

-Y experimentos con cadáveres ¿no? -inquirió Lathen señalando a una de las mesas llenas de manchas rojas y verdes.

-No. Puedo asegurarte que no me dedico a ello. Las manchas son por algo...diferente. Sea como sea- añadió Dizlain al ver que la elfa volvía a abrir la boca para interrogarlo- Tengo que informaros de ciertos asuntos.

La noche se tornaba aún más gélida y oscura de lo que ya estaba. No se oía nada apenas, solo el ruido de los arbustos y árboles al ser azotados por el suave viento de las Tierras Altas Crepusculares. El interior del sótano, donde los tres asesinos conversaban sumidos en su turbio problema, se encontraba acogedor e iluminado en comparación con el exterior

-Van a por vosotros. -comentó Dizlain mirando a los invitados y sentándose en una silla al lado de la mesa llena de frascos y pociones- La experiencia me dice que también se habrán asegurado de buscar a alguien que acabe conmigo o con nosotros tres a la vez si descubre que no os he matado.

-¿Y qué tiene' pensao' hacer? No creo que ocultarnos o huir sea lo mejo' -dijo Za'ol rascándose un brazo y apoyándose en una columna.
-Matarlos a ellos.

-¿Nosotro' tre' solo?

-Por ahora sí. Quiero ponerme en contacto con Genz, el francotirador, si no es demasiado tarde.

-¿Demasiado tarde? -preguntó Lathen extrañada mientras miraba a Dizlain.

Éste se encogió de hombros y rebuscó por su mesa apartando frascos y distintas probetas manchadas de colores oscuros. Cogió un folio escrito del otro extremo de la mesa donde él se encontraba y lo metió en un sobre de aspecto mohoso.

-Hay que enviarle esto al contacto G. Queremos que nos ayude en la medida de lo posible a asesinar a Deckard y Rufus y creo que estamos dispuestos a pagar lo que sea. Si la cosa se pone fea, también habrá que acabar con los demás integrantes de la organización ¿Entendido?

-¿Cómo vas a acercarte a ellos sin que sospechen de nada? Como bien has dicho, lo más seguro es que ya estén buscándote -preguntó Lathen con desdén.

-Todo está pensado, déjamelo a mi.

-Confiaremo' en lo que tengas pensao' cuando nos lo cuentes, hermano -dijo Za'ol con una sutil sonrisa.

-Por ahora no me encajan todas las piezas, necesito tiempo. Nos veremos en el Sepulcro en nueve días, allí os lo contaré todo y daremos paso a lo que haya que hacer ¿De acuerdo? -explicó Dizlain levantándose de la silla y mirando a los presentes mientras ambos asentían.

-¿Debemos irnos? -susurró Lathen al ver que el no-muerto se había levantado y recogía sus dagas en la mesa donde las había dejado al llegar al sótano.

-Por desgracia, sí. Nadie se acerca nunca aquí por ser simples ruinas y por la nube de veneno que suelo extender por medio de la chimenea del sótano. Es incolora e inodora, lo que hace que no levante sospechas y mantenga alejados o mate a los que se acercan por aquí. Sin embargo para que vosotros pudierais llegar sin problemas no la he podido encender.

-En cualquier caso -puntualizó la elfa- estaremos en el Sepulcro dentro de nueve días. Si vemos cualquier movimiento en falso por parte tuya ya sabes que acab...

-Que no va a hace' na', cállate ya -exclamó el trol cortando las palabras de Lathen- Si no confía' en él, al menos en este asunto, todo va a sali' mal.

-Como sea -añadió la elfa con irritación.

Los presentes salieron del sótano a la fría noche, quedándose Dizlain atrás para apagar las antorchas. No parecía que hubiera nadie por aquel lugar: eran altas horas de la noche y no se podía ver ni un alma a apenas unos metros. Se dirigieron por un camino en silencio hasta llegar a una bifurcación donde Dizlain debía separarse de Lathen y Za'ol.

-Nueve días -susurró el renegado mirándolos antes de ir por su camino.

-Nueve días -repitieron en voz baja los otros dos asesinos.
¡Muy buen relato!

Muy fluido y ameno en lo narrativo, con diálogos verosímiles y una trama interesante.

Enhorabuena y continúa escribiendo. :)
01/06/2014 21:58Publicado por Faelán
¡Muy buen relato!

Muy fluido y ameno en lo narrativo, con diálogos verosímiles y una trama interesante.

Enhorabuena y continúa escribiendo. :)


Mi finalidad siempre es que sea agradable de leer, que no sobrecargue al lector y deje la lectura a medias como muchas veces pasa.

Poco a poco creo que lo voy mejorando, ahora el tema es hacer los capítulos algo más largos, cosa que creo que cumplirá el (seguramente) último capítulo de estos relatos, que es el siguiente.

¡Muchas gracias!

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